Swedenborg / Juan Ojeda
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ESCRIBE: Juan Ojeda (*) / ILUSTRACIÓN: John Constable
Time held me green and dying
DYLAN THOMAS
¿Qué sentido, qué camino, qué inconstantes brillos
destellan en el vano ejercicio de los tratos humanos?
(Oprimirás con esos ojos labrados en la oscuridad —allí
no hay interior ni exterior: sólo
muerte y origen—
el horrendo manantial donde toda pureza se consagra.
Verás aún lo imprevisible en las úlceras de la hogaza.)
¿Qué conoceremos más tarde, qué conoceremos,
cuando de estos refugios se abra el miedo? ¿Qué renuncias,
horadadas las mermas de infortunio, que renuncias?
¡Qué hondo lo erróneo o las prisiones de la luz!
Cesa un murmullo de aguas, y negra es la incierta tierra,
y has debido ocultar el rencor de tanto sueño hurgado,
habitar, ajeno, una sabiduría que es cepo y fracaso.
Salir, huir, untar el mundo con el mundo mismo.
Y ya no podremos
abandonar de la mente lo mirado. ¡Oh! Huir, salir, durar
en las vertiginosas moradas del acto.
¿No descendcmos, consumándonos, entre improbables aguas?
Hay, en verdad, un terror que arrebataría lo humano:
aridez del. temor de haberlo contemplado todo,
de haber y no haber rasgado el tiempo (cuando había
tiempo) y éramos
conforme al don de estar muriendo siempre,
formas que abrevaban su luz en una luz más intima
Nada poseemos fuera de lo erróneo. Mira:
quebradizos presagios,
tan innobles y torpes como la dolorosa herrumbre
que el invierno oculta entre las piedras pardas.
Nos refugiamos en lo incomunicable,
y mientras rueda el día inerte
intentamos comprendernos, confundiendo el espíritu
con el olor muerto de unas sobras resecas.
No podemos regresar sin detenemos.
Y no hay seguridad sino esta obcecada pesadilla
que enterrará en el mundo nuestra fugacidad vacía.
Y todo allí será crujiente abismo,
sentirás estremecerse aullantes esferas rígidas:
Impenetrable río
tiempo inmóvil
pavoroso rostro de lo hueco.
Lava, lava las pústulas del espíritu.
No abandones et trato de lo pétreo, pero lava,
lava estas sombras mientras se acerca la gran noche.
Recoge estos sentidos demasiado poderosos, trízalos.
Detesta los imperdonables cuerpos celestes,
y el curso de las estaciones te sea aborrecible.
Oh, y hemos vivido entre objetos como grandes llagas
por donde la realidad se precipitaba abominablemente,
o gobernando a veces una insidiosa mueca
soportamos el hedor de la noche,
y tratamos vanamente
de retener el mundo en una duración quieta.

(*) NOTA BIO-BIBLIOGRÁFICA DE JUAN OJEDA
1944: Marzo 27: Nace en el puerto de Chimbote, departamento de Ancash, al norte de Lima. Hijo de Víctor Ojeda Chávez y Josefina Ojeda Diaz, ambos naturales de Arequipa. Fue el noveno de once hermanos.
1952-1956: Estudia primaria en una escuela fiscal de Chimbote.
1957-1961: Estudios secundarios en la G.U.E. San Pedro de Chimbote.
1962: Ingresa a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de San Marcos de Lima. Estudia paralelamente filosofía y, como alumno libre, asiste a cursos de pintura y escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes.
1965: Obtiene la Primera Mención en el Concurso «El Poeta Joven del Perú», organizado por la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía de Trujillo, con el seudónimo de: «Dedaluz»; presenta Elogio de los navegantes.
1967: Viaja a Colombia, Brasil, Argentina y Bolivia.
1971-72: En Ciudad de Panamá da conferencias y participa en la vida cultural.
1973: Regresa a Lima e ingresa a la Escuela Nacional de Bibliotecarios. Participa en una serie de recitales y conversatorios literarios. Se reúne con otros estudiantes en la cafetería de la Biblioteca Nacional.
1974: Es atropellado por un auto en la madrugada del 11 de noviembre, en Lima, en la cuadra 23 de la avenida Arequipa.
LIBROS PUBLICADOS
Elogio de los navegantes. Trujillo. Librería e Imprenta Moreno, 1966. (Cuadernos trimestrales de poesía, N° 37).
Ardiente sombra, homenaje al poeta Javier Heraud. Lima, Ed. Jurídica S.A., 1967. Con poesías de César Calvo, Antonio Cisneros, Arturo Corcuera, Carlos Henderson y Juan Ojeda. Incluye su poema «Ardiente sombra», que da origen al título de este homenaje.
Eleusis. Lima, 1972. (Colección poesía Gárgola 2), publica los poemas: La noche, Soliloquio, Historia rústica, Elogio de la infancia y Poética.Juan Ojeda: el signo y las palabras, Juan Mejía Baca, Lima, 1978
Arte de navegar, poemas escritos entre 1962 y 1974, Cronopia Editores, Lima, 2000
INÉDITOS
Escritura y modo de producción del texto. 7 p. Ensayo. Epístola dialéctica. Lima, 1974. Este poema fue escrito entre noviembre de 1973 y abril de 1974. Libro inédito elaborado y diagramado por el mismo autor.
La isla y otras exploraciones. Lima, 1974. Cuento inédito mecanografiado.
Fuente: Resonancias.org – En: https://www.resonancias.org/content/48/nota-biografica-y-libros-publicados-por-juan-ojeda
TOMADO DE: «Arte de navegar», Juan Ojeda. En: Revista de poesía «Fastos» N° 66, Lima (Perú), Agosto de 2024, director: Julio Aponte.

