Resucitador corazón / Ricardo Musse
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ESCRIBE: Ricardo Musse Carrasco (*)
Al cumplirse un año de la tragedia en el centro comercial Real Plaza de Trujillo —acontecida la noche del viernes 21 de febrero de 2025, al colapsar el techo de la zona del patio de comidas y la cúpula central—, la estremecedora pluma del escritor limeño-sullanero Ricardo Musse Carrasco exhibe su lacerada sensibilidad en el relato nominado Resucitador corazón
—Gritándole su nombre a mí me contestará.
La impasible reja herrumbrosa no es el principal escollo. La acongojada multitud exige que la dejen pasar. Al unísono gritan que no sean así, que se pongan en el lugar de ella, que no sean tan malos, que nadie está libre, que la tragedia no distingue destinatarios.
El cielo sombrío ha comenzado a lagrimear primero de a poquitos hasta que la lluvia se hace tan fuerte que adviene una oscuridad que se expande en los lacerados ritmos del corazón. Pero antaño los latidos de mamá arrullaban, con luminiscente sonoridad, a Melinda. Porque entre ellas prevalecían los arpegios de las palabras, la pronunciación lírica del amor y la melodía primigenia de la eternidad.
Melinda siempre fue hiperactiva como ella sola, tan incansable que propiciaba unas infatigables ganas de amarla. Era mi consentida, la que copó silentemente las ensordecedoras entrañas del alma. Porque ahora grito, con todas mis desfallecientes fuerzas:
—Ella, de seguro, me contestará.
Pero la representante del Real Plaza, imperturbable, solo atina, gélidamente, al mutismo.
Un reportero dirigiéndose a la cámara informa: respecto al trágico derrumbe del techo en el patio de comidas del centro comercial Real Plaza Trujillo hasta el momento se ignora el saldo de muertos y heridos.
—Te dije que era riesgoso, que podías caerte.
—Pero es solo una herida, cicatrizará pronto.
Melinda, una vez haciendo la pirámide humana en el liceo, cayó estrepitosamente.
Pero antes del derrumbe atestiguan que se oyeron ruidos que desgajaron el equilibrio del viento y que parecía que una infernal vibración erosionaba los precarios pilares de la existencia.
Una noticia propalaba que, bajo los escombros, derruidos por la desesperanza, el mortuorio silencio era un signo inequívoco.
Pero Melinda —estaba segura de eso— reconocería mi voz y se erguiría dentro de mi resucitador corazón.
(*) Ricardo Santiago Musse Carrasco es Licenciado en Pedagogía y Derecho, Magíster en Psicología Educativa, escritor, poeta y periodista cultural. Actualmente es subdirector de la I.E. INIF48. Es columnista del diario «Tribuna» (Sullana) y Río_Hablador (Lima). Ha publicado los siguientes poemarios: “Sirodima” (1990), “Cinematografía de una adolescencia” (2006), “El espíritu giratorio del viento” (2006), “Eternidad” (2008), “Apostasías” (2009), “El viento de las heridas” (2011), “Música” (2011), “Lumbres primordiales” (2012), “Homo” (2012), “La voz insular” (2012) y “Lagrimas” (2013) y los ensayos “Poética
piurana de las postrimerías: sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes” (2009) y «El porqué de los hipocorísticos Paco» al alimón con la profesora Diana Consuelo García Aguilar (2021). Además ha publicado «Crónicas anómalas» (2025), selección de sus textos periodísticos. Su biografía ha sido incluida en la enciclopedia virtual Wikipedia (ver aquí).
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