Diluvio de sombras: la indomitez lírica de la palabra / Ricardo Musse
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ESCRIBE: Mag. Ricardo Musse Carrasco / ILUSTRACIÓN: Edvard Much: «Psique y Cupido»
Comentario al libro «Diluvio de sombras» del poeta Fabricio Alexander Zapata Núñez.
Las palabras al localizarse sobre la superficie discursiva revelan su corporalidad verbal; como toda entidad materializada se sitúan y entonces, al transitar líricamente por los intersticios del espacio textual, a veces, se someten al alineamiento sintáctico y se estandarizan en su ubicación estrófica; pero, el cuerpo -no solo de los versos- se posiciona para desbordar los confines lineales del entorno vital; pues, a contrapelo, los indómitos vocablos zigzaguean, ondulan y la estructura textual se desalinea para des(ocupar) y, por ende, trasuntar la semántica vacuidad expresiva; precisamente, por la orfandad que propician las grafías que constantemente están migrando para engendrar nuevas significaciones en las móviles coordenadas:
“Levantarse
y entregarse a los suspiros
de la mañana,
mientras las preguntas
son bestias salvajes que rasgan
las telas del P
E
N
S
A M I E N T O,
es el pan y vino de vida,
que el hombre come y come
en su mesa …
como dulce postre de L
A
M
E
N
T
O
S!”
(Poema)
Las palabras -por las que opta el aedo- intensifican fonemas, los acrecienta para resaltarles, no solo lo sonoro de su enunciación, sino, una añadidora acepción en su morfología; dado que el fidedigno liróforo suscita que los vocablos resignifiquen o (re)simbolicen los referentes discursivos:
“Esta es la receta que se cose en el hOrnO siempre:
4 kilos de carne putrefacta,
3 litros de agua estancada,
2 kilos de limones agrios,
1 kilo de arroz con larvas.
y una cucharadita de pimienta
y a batir y a batir!”
(receta diaria)
“Los astrOs providentes secOs y muertOs
gotas de sangre han brotado,
c i e l o s!
a los
e l e v a d o s
Postrados en oración.”
(Súplicas al creador – O de consuelo)

El yo lírico se singulariza por, temáticamente, dotarle de una lectura paródica a los contenidos bíblicos. Al parodiarlos, vuelca su apropiación hacia otros contenidos ficcionales. Al aposentarse el imaginario evangélico en insospechados espacios, los versos se secularizan al objetivar, en clave metafórica, lo que le acontece, en su desacralizada cotidianidad, al ser humano:
(Conversación)
– Escoge cualquier corderito, el que quieras –
Todos dicen Made in god,
– No te preocupes, igual te siguen.
Solo engáñalas con pasto
y seguirán la ruta que les guíes.
Serás su nuevo pastor.
(Engaño)
“Cuando vuelvas a mí como dardos
que se incrustan ferozmente
en el pecho
y dibujes las siluetas
de las llorosas golondrinas
sacrificadas en el calvario,
las olas
de nuestro mar olvidado …
¡R u g i r á n
y l lo r a r á n
d e l am e n t o s !
Cual postrera cruz con clavos me espera
cuando alces vuelo entre cielo y mar;…”
(Carta de despedida)
“Suspiros de R O S A S para tu siervo;
Si con tu hostia en mis labios
transmites sustentos,
entiérrala
y riégala
en mis deseos muertos!”.
(Súplicas al creador – O de consuelo)
La estrategia verbal del lenguaje desacelera la literalidad (solo preeminente cuando se romantiza el lírico decir), confiriéndole dinamismo al apremiante impulso de revestir, con tropos connotativos, los versos. El poeta está poseído también, cual primigenio infante verbal, por la inocencia lúdica de divertirse con los términos; pero, en tal divertimento subyace, trasuntándose alegóricamente, la acritud que, de igual modo, recrea la existencia:
Nace Lunes,
magro resplandor de la llaga ensangrentada,
heredero de hemorragias
y dolores del MINUTO
a
MINUTO
de mantener la respiración. Ah, Lunes longevo!
Quién lo viera!
Arrastrando como cadenas condenatorias
esos recelos infinitos!,
Esclavos del deshonor
Y veneno de su P R O P I O
cáliz falso de felicidad.
¡Lunes va M U R I E N D O!,
poco a poco
y su testamento doloroso
es a favor de Martes,
coronando con E
S
P
I
N
A
S la frente agotada y ceñida!
por fatigas dolorosas del entorno.
Martes le hereda a Miércoles,
Las cebollas de un plato pobre,
P O B R E y mal cocido ….
Paupérrimo!,
mientras Miércoles
da a Jueves,
Lluvias torrenciales,
temblores … T U M O R E S!
– realidad enferma –
de Jueves a Viernes,
de Viernes a Sábado
y de Sábado a Domingo.
Llegando así
nuevamente al longevo
y patriarcal L U N E S!
Hasta que alguien decida
R
O
M
P
E
R
este ciclo sin fin.”
(Testamento doloroso)
Ofrendo mis salutaciones versísticas al bardo tallánico Fabricio Alexander Zapata Núñez, vislumbrándole que la oblación lirica que le concierne a todo aquel hacedor verbal, cuyo linaje procede de la divinidad insular, ya lo ha consagrado, por toda la eternidad, a la Poesía.
Aposento tallán, 26 de octubre de 2024.
(*) Ricardo Santiago Musse Carrasco es Licenciado en Pedagogía y Derecho, Magíster en Psicología Educativa, escritor, poeta y periodista cultural. Es columnista del diario «Tribuna» (Sullana) y Río_Hablador (Lima). Ha publicado los siguientes poemarios: “Sirodima” (1990), “Cinematografía de una adolescencia” (2006), “El espíritu giratorio del viento” (2006), “Eternidad” (2008), “Apostasías” (2009), “El viento de las heridas” (2011), “Música” (2011), “Lumbres primordiales” (2012), “Homo” (2012), “La voz insular” (2012) y “Lagrimas” (2013) y los ensayos “Poética piurana de las postrimerías: sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes” (2009) y «El porqué de los hipocorísticos Paco» al alimón con la profesora Diana Consuelo García Aguilar (2021). Su biografía ha sido incluida en la enciclopedia virtual Wikipedia en: https://en.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Musse_Carrasco / E-mail:
RICARDO MUSSE EN RÍO HABLADOR
Ver aquí: https://elriohablador.wordpress.com/category/ricardo-musse/

