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Breve comentario sobre el concepto de globalización / Mítchell Cabrera Rodríguez

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ESCRIBE: Mítchell Cabrera Rodríguez (*) / ILUSTRACIÓN: Papeprclip07 – Pixabay

El proceso histórico de la Globalización, llamado también mundialización, es el momento más reciente de esta época contemporánea que nos ha tocado vivir. Este fenómeno, caracterizado fundamentalmente por la integración económica y el auge tecnológico, en cierta forma viene a ser una nueva forma de dominación y expansión del capitalismo, que se ha fortalecido luego de la inesperada y rápida caída del bloque socialista, que estuvo encabezado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, lo que ha dado lugar a un nuevo orden unipolar, consolidándose la hegemonía de los Estados Unidos de Norteamérica; pero al mismo tiempo ha dado lugar al surgimiento de grandes bloques económicos (como el Mercosur, el ALBA, la Unión Europea, los BRICS, etc.).

Nuestro país, al igual que muchas otras naciones latinoamericanas, también ha experimentado este proceso, ya que a través de la aplicación de políticas de Estado neoliberales, se ha dado lugar al ingreso de capitales extranjeros, cuyo objetivo principal es generar trabajo, desarrollo y bienestar; sin embargo, este propósito bien intencionado, en la mayoría de los casos, no se ha logrado cumplir plenamente, pues debido al afán de ganancia y lucro por parte de esas empresas transnacionales, se está poniendo en peligro la soberanía y se está produciendo una explotación desmedida de nuestros recursos naturales.

Si analizamos los aspectos generales de este fenómeno mundial, las etapas de la Globalización en nuestro país en buena cuenta son dos: La primera que viene a ser la reinserción del Perú en el sistema financiero internacional en la década de 1990 (durante el gobierno de Alberto Fujimori) y la segunda, a partir del 2001, durante el gobierno de Alejandro Toledo, quien consolida este proceso, a través de la suscripción de diversos acuerdos comerciales (los llamados TLC). Cabe destacar el acuerdo comercial firmado con Estados Unidos, el cual tiene, al mismo tiempo, ventajas y desventajas.

Otro aspecto importante de mencionar está orientado al análisis de los impactos que ha causado la Globalización en los diversos sectores productivos como son la agricultura, la ganadería, la industria, la minería y, sobre todo, la pesca. Esta actividad económica en nuestro país representa actualmente un 18 % de las exportaciones, cuyo rubro principal es la producción de harina y aceite de pescado. En el Perú se practican varios tipos de pesca según las regiones naturales de nuestro país (costa, sierra y selva), cuya importancia tiene dos aspectos: Alimenticia (porque es fuente de proteínas y de otros nutrientes para miles de pobladores) y económica (porque es una fuente de trabajo para muchas familias).

Con el fin de comprender mejor las repercusiones de la Globalización en la economía de nuestro país es necesario recurrir a la consulta de fuentes bibliográficas serias, imparciales y objetivas (libros, informes, boletines, artículos científicos), entre las cuales merece una mención especial la compilación del sacerdote jesuita Bernardo Haour, titulada Apertura a la Globalización. Desafíos y oportunidades en el Perú (2007), que presenta una serie de artículos selectos, los cuales nos ofrecen valiosos datos sobre el surgimiento y el desenvolvimiento de este “proceso globalista” en nuestro país, proclamado a viva voz por los defensores y sostenedores del sistema capitalista, como el nuevo camino de las “democracias modernas”.

La motivación del estudio y el análisis minucioso del “fenómeno globalizante”, tanto en el ámbito nacional como internacional, debe obedecer a un inquietante deseo por conocer y profundizar mucho más algunos aspectos de la realidad peruana con la finalidad de buscar soluciones a nuestros problemas y, a su vez, replantearnos retos y objetivos, así como también promover un sentimiento de identificación y valoración hacia nuestros recursos naturales, pues solo así sabremos utilizarlos adecuadamente y preservarlos de cualquier intento de apropiación y/o depredación foránea de aquello que nuestra tierra amorosamente nos ofrece. Por esta razón, siempre debemos tener presente lo que dice un antiguo proverbio andino: “Nosotros no recibimos la tierra y el agua como un regalo de nuestros antepasados, sino como un préstamo de nuestros hijos e hijas”.

(*) Mítchell Cabrera Rodríguez tiene una sólida formación en temas referentes a la Filosofía, la Lingüística y las Ciencias Biológicas. Cursó estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y Maestría en Educación en la Universidad César Vallejo. Es un investigador autodidacta y apasionado en historia de las religiones y del pensamiento Humano. Se dedica a la docencia y asesoría particular para estudiantes universitarios y de nivel secundario en los cursos de comunicación, redacción y comprensión de lectura.