LETRASPUNTO DE VISTA

Santiago Risso Bendezú y la poesía del silencio / Carlos Garrido Chalén

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ESCRIBE: Carlos Garrido Chalén (*)

El poeta y filosofo, artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones bengalí, Rabindranath Tagore, que recibiera en 1913 el Premio Nobel de Literatura, revolucionó la literatura de su pais con obras tales como El hogar y el mundo y Gitanjali, y como sabio y reformador cultural modernizó el arte bengalí desafiando las severas críticas que hasta entonces lo vinculaban a formas denominadas clasicistas y «se convirtió en uno de los observadores más lúcidos y uno de los críticos más severos de la europeización de la India», decía con esa manera tan dúctil de decir las cosas, que ”Cruzamos el infinito a cada paso; y nos encontramos con la eternidad en cada segundo”.

En su poemario “Culto al cuerpo y otros poemas”, el laureado poeta peruano Santiago Risso Bendezú, traducido al portugués por José Hilton Rosa, hace lo mismo que el gran Rabindranath Tagore, cuando todos los días le rinde culto a su cuerpo desparramado entre “las sábanas y hojas y arbustos” de su “enjunglada anatomía”, que a cada paso cruza el infinito y esa eternidad que el Dios del Cielo ha diseñado para cobijarnos. Es en él que está el Hacedor, que abriendo las compuertas de su anatomía lo encuentra sosteniendo su alma, que se libera sacramente de la evidencia de si en todo el Universo. (Ahora que “el amor/ recorre/ cada segundo/ el fuego/ que inmóvil/ prevalece/ en la hoguera/ del hogar/ eternamente”)

Es en esa eternidad de cada segundo, (“ en dondecruzando el infinito a cada paso, a la manera de Tagore, que Risso Bendezú (“…el convidado de piedra/ una estalactita desprendida/ solitaria/navegando en la corriente submarina/ de una cueva diminuta…”) toma el bastión de una poesía que se solaza en si misma, ( aprovechando que boga “como una serpiente… tieso como madera” inmóvil se desliza al contacto de su dermis febril” y lo único verde es su vuelta al mar y la “condición de anfibio” repta en su historia” para procrear la vida (“Siempre supe/ del mundo de arriba/ y del mundo de abajo/ alguna vez/ tracé la línea/ y no halle equidad/ entre ambos universos/ entonces puse mis dedos en ristre/ y apunté/ con el índice/ hasta el firmamento/ hacia el mundo de arriba/ desde entonces/ no deja de garuar/ sobre mi/ la sublevación de sombreros/ que se derriten/ en el suelo/ al precipitarse aun mojados”)

La necesidad de cambiar
se desliza
por el tragaluz
de la memoria
y es ella
en iluminado
acto de reflexión
la que pone
o hace añicos
las piedras del camino
allí debajo
del tragaluz
frente al espejo
cotidiano
nos afeitamos cada mañana
y luego avanzar
derecho al lavabo (Cambio y avance)

Santiago Risso Bendezú, que afirma ser “impenitente musgo entre las rocas visitadas/ por las ondas marinas” y declara que le llaman “música del silencio, eco/ de las cavernas que dormitan al estrépito de los vienton “Culto al cuerpo y otros poemas” una nueva obligación, con la poesía.

(*) Carlos Hugo Garrido Chalén (Tumbes, 16 de octubre de 1951) es un escritor, poeta, periodista y abogado peruano. Académico Correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba de España. Ver perfil en Wikipedia.