Luciana Zegarra y su sosegado sueño / Ricardo Musse
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ESCRIBE: Ricardo Musse Carrasco (*) Remero verbal.
“Todavía me cuesta creer que ese sueño que tuve
desde chiquita hoy sea una realidad. Fue una regata
que peleé hasta el último metro, sin rendirme nunca”.
Luciana Zegarra.
Luciana Zegarra es una remera que, desde pequeña, deseó surcar horizontes sosegados que reflejaran el espejo de sus latidos. El corazón de la niñez es fluidamente cristalino y, en su inocencia, se acompasa con las aguas apacibles de los remansos donde boga para alcanzar la intangible embarcación de los sueños.
Luciana Zegarra cuando se aupó, por primera vez, a ese bote blanco sintió que algo, dentro de ella, flotaba como que si el espíritu acuoso le adhiriera el ritmo cadencioso de las predestinadas victorias.
Luciana Zegarra cuando rema en la apacible ría de sus latidos, la propulsión procede del viento costero que sopló primigeniamente. Ella entonces solo sigue la ineludible trayectoria que desembocará hacia el infinito hito de la gloria deportiva.
Duisburgo es ahora el escenario donde Luciana Zegarra bogará en el single sculls, en un río donde el sol refulge para prefigurar el desenlace. Su progenitora, la que siempre fue la omnipresente tripulante de su corazón y su hermana, la que permaneció impulsándola hacia los horizontes sosegados, desde la germánica tribuna corean estentóreamente su nombre.
Al inicio las competidoras en la pista de regatas Regattabahn se asemejan. Las ondas siguen el curso reposado que le suscitan las embarcaciones. Luciana Zegarra permanece serena bogando, evocando su náutica niñez; pero, imprimiéndole a su embarcación un ritmo prometedor. Fluye entonces parsimoniosamente el tiempo. Las remeras prosiguen desplazándose sobre las aguas sosegadas. Hasta que, sobresaliendo, se distancian en pos del podio.
Entonces Luciana Zegarra robustece sus remadas y se aproxima. Solo faltan quinientos metros para confluir hacia la meta. Pero aun exhausta, redobla y su objetivo es ahora derrotar al tiempo. Sigue incansablemente remando y el resplandor la ilumina para revelarnos que lágrimas conmovidas discurren de su rostro por la medalla de bronce que avizoró, cuando niña, en los horizontes sosegados de su alma.
Sullana, 7 de agosto de 2026.
Ricardo Santiago Musse Carrasco (El Callao, 1971) es Licenciado en Pedagogía y Derecho, Magíster en Psicología Educativa, escritor, poeta y periodista cultural. Actualmente es subdirector de la I.E. INIF48. Es columnista del diario «Tribuna» (Sullana) y Río_Hablador (Lima). Ha publicado los siguientes poemarios: “Sirodima” (1990), “Cinematografía de una adolescencia” (2006), “El espíritu giratorio del viento” (2006), “Eternidad” (2008), “Apostasías” (2009), “El viento de las heridas” (2011), “Música” (2011), “Lumbres primordiales” (2012), “Homo” (2012), “La voz insular” (2012) y “Lagrimas” (2013) y los ensayos “Poética piurana de las postrimerías: sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes” (2009) y «El porqué de los hipocorísticos Paco» al alimón con la profesora Diana Consuelo García Aguilar (2021). Además ha publicado «Crónicas anómalas» y «Raros peinados nuevos» y (2025), selección de sus textos periodísticos. Su biografía ha sido incluida en la enciclopedia virtual Wikipedia (ver aquí).

