Periodistas Manuel López y Nivardo Córdova rescatan fotos de La Máquina de Arcilla tomadas en 1992
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Hallazgo cultural. Después de haber estado guardados durante más de treinta años, esta semana se dio a conocer el rescate de varios negativos de fotografías realizadas en 1992 por el videasta y fotógrafo Manuel López Flores y el periodista Nivardo Córdova Salinas en la escultura «La Máquina de Arcilla», obra del artista Emilio Rodríguez-Larraín en Huanchaquito (Trujillo), la cual fue absurdamente demolida en marzo de 2022.

Como se sabe, esta obra construida en adobe con la técnica del tapial chimú, fue realizada por Emilio Rodríguez-Larraín durante la 3º Bienal de Arte Contemporáneo de Trujillo, en el año 1997. Sin embargo, fue demolida por traficantes de terrenos en marzo de 2022, siendo uno de los atentados más graves contra la cultura peruana.
Durante una reciente visita a la casa de su madre en Trujillo, con la finalidad de presentar su libro «Poesia ínfima» (Ed. Fastos, 2026) acompañado del poeta y editor Julio Aponte, el periodista Nivardo Córdova tuvo acceso a los archivos personales que su familia guardó cuidadosamente durante más de treinta años, debido a que el año 2000 Córdova se retiró definitivamente de dicha ciudad donde estudió la secundaria y trabajó como periodista en los diarios La Industria y Nuevo Norte.




Lo encontrado es sorprendente: libretas con poemas manuscritos, fotografías personales, archivos de prensa y un conjunto de negativos. Precisamente varios negativos en blanco y negro corresponden a una sesión de fotos intencionalmente artísticas realizadas en 1992 en La Máquina de Arcilla por Nivardo Córdova Salinas y el videasta-fotógrafo limeño Manuel López Flores.
«Los negativos tienen algunas fallas de origen, especialmente en el revelado de los mismos que fue hecho artesanalmente, pero se aprecia la monumentalidad de La Máquina de Arcilla en medio de una especie de bruma, donde un personaje al desnudo emerge en la cima de la escultura. Hay un simbolismo misterioso y surrealista, donde la luz en diagonal deja ver la geometría de la obra», comentó Córdova.
Por su parte, Manuel López Flores, quien participó como modelo y además en la conceptualización de las escenas, la medición de la luz y la velocidad de la cámara mecánica Zenith con lente de 50 milímetros, comentó que se sintió emocionado al contemplar los negativos por primera vez en tres décadas.
«No puedo describir con palabras lo que esto significa para mí. Lo que nosotros queremos es iniciar el proceso de restauración de los negativos para obtener imágenes digitalizadas en alta resolución y, de ser posible, realizar las ampliaciones respectivas para mostrar nuestro trabajo, lo cual nos gustaría hacer mediante un proyecto, donde se incluya también nuestro testimonio», señaló.
Córdova informó que una de las primeras acciones ha sido informar sobre este rescate a la artista Cynthia Capriata y a Sebastián Rodríguez-Larraín Capriata (hijo del artista), quienes vienen trabajando arduamente en difundor el legado de Emilio Rodríguez-Larraín. A ellos, vía Messenger se les comunicó sobre este descubrimiento y también se les envió reproducciones digitales de los negativos.
«Debido a que La Máquina de Arcilla fue demolida absurdamente, estas imágenes tiene un gran significado, no solo como documento histórico sino como testimonio artístico. Desde que en febrero de 1988 asistí a la inauguración de esta obra junto con mi amigo poeta Miguel Pajares Alva, este lugar siempre fue para mí un sitio de peregrinación, una huaca moderna, a la que siempre fui. Mi homenaje también a la memoria de la Sra. María Ofelia Cerro Moral, organizadora de la III Bienal de Arte de Trujillo y quien fue la persona que convocó al artista Rodríguez-Larraín para esta obra», declaró Córdova.

POR RÍO HABLADOR / © Derechos reservados.

