CULTURALETRASPUNTO DE VISTATOP STORIES

Breve historia del idioma español / Mítchell Cabrera Rodríguez

Loading

ESCRIBE: Mítchell Cabrera Rodríguez (*)

Antecedentes previos

El idioma español, o castellano, ha cumplido recientemente un milenio, lo que significa que todos nosotros —los hispanohablantes— somos herederos y depositarios de este hermoso legado cultural, pues es uno de los principales idiomas del mundo, el cuarto más hablado, luego del chino, el inglés y el hindú.

Desde el siglo XV a. C. numerosos pueblos indoeuropeos habitaron la península Ibérica –España y Portugal–, el primero de ellos: Los íberos, oriundos de este lugar, a quienes se debe el nombre de la península, porque el vocablo “ib” en la lengua ibérica (hoy desaparecida) significa “río”. Efectivamente, ese término hace referencia a España como un lugar bañado por muchos ríos. Siglos después, los íberos fueron conquistados por los celtas, grandes guerreros de procedencia asiática, cuya invasión dio lugar a la fusión de los celtíberos.

Posteriormente, entre los s. X-VII a. C. España fue invadida, sucesivamente, por diversos pueblos, entre los que podemos mencionar a los fenicios, cartaginenses y griegos, estos últimos llamaron Hesperia o “Lucero de la Mañana” a la península ibérica.

Luego, en el s. III a. C. se produjo la invasión de los romanos, quienes colonizaron la península Ibérica y otros territorios del sur de Europa. El dominio del Imperio Romano de Occidente significó la consolidación del latín (o idioma latino) como lengua general. Su predominio se prolongó hasta el año 476 d. C. en que se produjo su caída, por la invasión de los bárbaros (pueblos que venían de Asia).

Debemos afirmar que todos los pueblos que ocuparon la península Ibérica, dejaron un sustrato lingüístico en la región, por ello existen muchos vocablos en nuestra lengua de orígenes remotos e incluso desconocido; no obstante, las lenguas que más aportaron a la formación y enriquecimiento de nuestro idioma fueron el latín y el griego.

El surgimiento del castellano

El latín, que era el idioma oficial del Imperio romano, se hablaba en casi todo el territorio europeo durante la Edad Antigua, por ello presentó variantes geográficas (dialectos). Se dice que existió un latín oriental y occidental, aunque la variante más notable es de carácter social: latín urbanus (latín culto) y latín plebeyo (latín popular); el primero era usado por los grandes escritores, filósofos y políticos de la época; el segundo era empleado por los soldados, artesanos, campesinos y comerciantes. La asimilación del latín plebeyo o popular no fue igual en todos los territorios, pues al recibir la influencia de los otros pueblos conquistados, el latín que se hablaba en España se fue diferenciando del que se hablaba en los demás países europeos, e incluso, posteriormente, dentro de la misma península Ibérica, surgieron otras variantes dialectales de ese gran idioma, lo que dio lugar a la aparición de las lenguas romances o románicas, llamadas así porque se derivan de la lengua romana o latina. Entre las lenguas romances o neolatinas, tenemos: el castellano, el portugués, el francés, el italiano, el rumano. Además del castellano, en España también se hablan el gallego, el catalán, el valenciano, el asturiano, el aragonés, el leonés, el aranés y el fala.

Al producirse la invasión de los bárbaros en el s. V d. C., el Imperio romano colapsó porque perdió su unidad política y cultural que lo había sostenido, las antiguas provincias que pertenecían a sus dominios se separaron y el latín siguió una evolución lingüística diferente. Cabe recordar que con la caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 d. C., los historiadores sostienen que concluye la Edad Antigua (caracterizada por la esclavitud) y se da inicio a la Edad Media (marcada por el feudalismo).

Posteriormente, en el año 711 d. C. los árabes invadieron España (“la tierra de conejos”) y se establecieron en la península Ibérica durante casi ocho siglos. Con la dominación musulmana, España quedó dividida en dos partes: el Norte, de carácter cristiano y español, y el Sur, de influencia netamente árabe. Los árabes o moros fueron expulsados de la península Ibérica en 1492, año en que también se produjo el Descubrimiento de América por Cristóbal Colón Monterrosa.

Esta división geográfica generó una transformación en el romance hispano, por eso entre los s. VIII-IX d. C., los pobladores empezaron a hablar de distinta manera, así en el Norte surgen el castellano, el gallego-portugués, el navarro-aragonés y el catalán. En el Sur aparece un nuevo dialecto: El mozárabe. Los dialectos del norte fueron absorbidos por el castellano, o lengua de la provincia de Castilla.

El castellano surge como lengua, aproximadamente en el s. X., se destacó desde el principio por su gran vitalidad y originalidad respecto de otras lenguas. Su formación y su consolidación han tardado en promedio unos 500 años. La gramática y la ortografía de nuestra lengua empieza a fijarse desde el momento en que se emplea como lengua literaria, esto comienza en el s. XII con la aparición del Poema del Mío Cid (1140). Otros vestigios iniciales de nuestra lengua son las glosas o pequeños poemas religiosos, y las jarchas mozárabes, composiciones amorosas y sencillas, que provienen de una voz femenina. En esta época de formación es muy frecuente la amalgama o fusión del castellano con el latín, el árabe e inclusive el hebreo.

Su consolidación

Cabe mencionar que en el año 1492, tienen lugar tres importantes acontecimientos para la expansión y consolidación de nuestro idioma:

  1. La publicación de la primera gramática castellana, cuyo autor fue Antonio Elio de Nebrija, quien tuvo el mérito de escribir la primera gramática o “arte” de una lengua romance. Antes de la aparición de esta obra solamente se estudiaban las lenguas clásicas, como son el latín y el griego.
  2. La Reconquista y expulsión de los árabes de Granada, último bastión musulmán, durante el gobierno de los Reyes Católicos, lo que permitió la unificación del territorio español y la consolidación de la lengua de Castilla, que se adoptó como lengua general en toda la península, por lo que luego pasó a denominarse lengua española o, simplemente, español.
  3. El descubrimiento de América. Este magno acontecimiento marcará el inicio del apogeo del Imperio español, porque conquistará y someterá a su dominio a gran parte de América del Sur (excepto Brasil y las Guyanas), América Central, algunas islas del Caribe y México. La llegada de los conquistadores hispanos al Nuevo Mundo significó, inevitablemente, la expansión no solo del poder político y económico de España, sino también del idioma y de la religión católica.

El español, luego de alcanzar su madurez y consolidación como lengua general, tanto en España como en América, tendrá un período de apogeo y expansión, experimentando un proceso de transformación fonética. Durante el Siglo de Oro (que en realidad comprende 150 años) hay una época de gran esplendor político, cultural, económico y cultural, es así que durante el Renacimiento y el Barroco, surgen grandes poetas y escritores como nunca antes, tenemos por ejemplo a Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, el más grande novelista de nuestra lengua; la figura de grandes poetas como Jorge Manrique, Garcilaso de la Vega, Luis de Góngora y Argote, Francisco de Quevedo, fray Luis de León; finalmente, en el ámbito dramático, tenemos a Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de La Barca.

En la Época Moderna, con el influjo de las ideas del Neoclasicismo y de la Ilustración, se crea la Real Academia Española (1713), que desde la fecha de su fundación es el organismo regulador y de mayor autoridad, cuya función es la defensa, difusión y preservación de nuestro idioma, pues se encarga de estudiar la evolución y estructura del castellano, fijando sus normas y usos correctos.

En la actualidad el castellano, en los albores del tercer milenio, se presenta con una brillante perspectiva para el futuro, pues actualmente es la lengua oficial de una veintena de países, alcanzando un total de 600 millones de hablantes. Debemos sentirnos muy orgullosos de nuestra lengua materna, pues incluso en países no hispanos, como Brasil, Estados Unidos, Canadá, Alemania, entre otros, se está impartiendo su enseñanza a miles de personas.

Países cuya lengua oficial es el idioma español

Es necesario mencionar aquellos países cuya mayor parte de sus habitantes hablan el idioma castellano o español. Tenemos los siguientes países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

  • En Europa el castellano es la lengua oficial de España.
  • En el continente asiático el único país donde se habla español es Filipinas.
  • En el continente africano, el castellano es lengua oficial en dos países: Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental (territorio anexado por Marruecos).

Finalmente, cabe mencionar que existen grandes grupos de hispanohablantes en Brasil y en Estados Unidos.

(*) Mítchell Cabrera Rodríguez tiene una sólida formación en temas referentes a la Filosofía, la Lingüística y las Ciencias Biológicas. Cursó estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y Maestría en Educación en la Universidad César Vallejo. Es un investigador autodidacta y apasionado en historia de las religiones y del pensamiento Humano. Se dedica a la docencia y asesoría particular para estudiantes universitarios y de nivel secundario en los cursos de comunicación, redacción y comprensión de lectura.