CRÓNICASLETRASPUNTO DE VISTA

El pozo de mi deseo metafísico / Ricardo Musse Carrasco

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ESCRIBE: Ricardo Musse Carrasco (*) / FOTO: Archivo familiar

Aprendí, con muchísimo esfuerzo, a leer. Las letras rehuían y, por lo general, se malcriaban, desobedeciendo mis ingenuos deletreos que confundían hasta al abecedario de los introvertidos. Entonces mamá, portando en la mano la invisible palmeta de la ternura, me sentaba en el regazo del amor, y sosteniendo el lenguaje palpitante de los latidos, deletreaba demorándose conmigo, los sonidos que se albergaban en el idioma primigenio de la inocencia.

La virtud más inefable de las madres reposa en expresarnos cuando balbuceamos, en nuestros sueños, las palabras que advendrán para humanizarnos. El corazón materno cobija entonces los versos que solo les pertenecen a los hijos que pugnaron por deletrear, poéticamente, su morosa finitud.

A mi profesora de inicial, la hermoseaba aún más la celeste contemplación que otorgaba a mi lacónica niñez, a los exiguos trinos de las aves que sobrevuelan por nuestro primordial cielo y a las silentes melodías que emergen de nuestro tímido corazón.

Mamá me dijo: si aprendes a leer te llevaré al pozo de los deseos. Yo le dije: y qué es eso. Me dijo: un lugar donde podrás pedir lo que quieras. Yo tenía 7 años. Entonces me entusiasmé y me esmeré en -no obstante, mi dificultad por pronunciar los vocablos- poder leer lo que le iba a solicitar a Santa Rosa de Lima.

Un domingo, temprano, enrumbamos hacia el ineluctable destino. Cuando llegamos, los devotos proliferaban y circunvalaban, reverencialmente regocijados, el brocal místico. Le dicté a mamá mi deseo. Y antes de que arroje la carta, me dijo: lee para que veas si he puesto como tú me has dicho. Luego, retornando a casa, el cielo vespertino enrojeció intensamente el espíritu orante de mamá.

Transcurrió el tiempo. Mamá murió hace doce años. Inevitablemente me reencontraré con ella y el inocente deseo de mi niñez -por fin- se cumplirá metafísicamente.

Aposento tallán, sábado 02 de mayo de 2025.

«Pozo de los deseos» en el Santuario de Santa Rosa de Lima. Foto: Radio Santa Rosa.

(*) Ricardo Santiago Musse Carrasco es Licenciado en Pedagogía y Derecho, Magíster en Psicología Educativa, escritor, poeta y periodista cultural. Es columnista del diario «Tribuna» (Sullana) y Río_Hablador (Lima). Ha publicado los siguientes poemarios: “Sirodima” (1990), “Cinematografía de una adolescencia” (2006), “El espíritu giratorio del viento” (2006), “Eternidad” (2008), “Apostasías” (2009), “El viento de las heridas” (2011), “Música” (2011), “Lumbres primordiales” (2012), “Homo” (2012), “La voz insular” (2012) y “Lagrimas” (2013) y los ensayos “Poética piurana de las postrimerías: sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes” (2009) y «El porqué de los hipocorísticos Paco» al alimón con la profesora Diana Consuelo García Aguilar (2021). Recientemete publicó «Crónicas anómalas» (2025) y «Raros peinados nuevos» (2026). Su biografía ha sido incluida en la enciclopedia virtual Wikipedia en: https://en.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Musse_Carrasco